Las células madre pueden utilizarse en el tratamiento de diversas enfermedades, ya que tienen la capacidad de autorrenovación y diferenciación, es decir, pueden dar origen a diversas células con funciones diferentes que constituyen los distintos tejidos del cuerpo. Así, las células madre pueden favorecer la cura de diversas enfermedades, como las enfermedades oncológicas, medulares, trastornos de la sangre, inmunodeficiencias, alteraciones del metabolismo y enfermedades degenerativas, por ejemplo.


El tratamiento con células madre debe realizarse en un hospital o clínica especializada en este tipo de procedimiento y consiste en la aplicación de las células madre directamente en la sangre de la persona en tratamiento, lo que estimula el sistema inmunitario y la formación de células especializadas. La célula madre utilizada normalmente se recolecta después del nacimiento y se mantiene congelada en un laboratorio especializado en histocompatibilidad y criopreservación.


Las células madre pueden utilizarse en el tratamiento de diversas enfermedades, desde las más comunes, como la obesidad y la osteoporosis, hasta las más graves, como el cáncer, por ejemplo.


De esta forma, las principales enfermedades que pueden tratarse con células madre son:

• Enfermedades metabólicas, como obesidad, diabetes, enfermedades hepáticas, leucodistrofia metacromática, síndrome de Günther, adrenoleucodistrofia, enfermedad de Krabbe y síndrome de Niemann-Pick, por ejemplo;

• Inmunodeficiencias como hipogammaglobulinemia, artritis reumatoide, enfermedad granulomatosa crónica y síndrome linfoproliferativo ligado al cromosoma X;

• Hemoglobinopatías, que son enfermedades relacionadas con la hemoglobina, como la talasemia y la anemia falciforme

• Deficiencias relacionadas con la médula ósea, que es el lugar donde se producen las células madre, como anemia aplásica, anemia de Fanconi, anemia sideroblástica, síndrome de Evans, hemoglobinuria paroxística nocturna, dermatomiositis juvenil, xantogranuloma juvenil y enfermedad de Glanzmann, por ejemplo;

• Enfermedades oncológicas como leucemia linfoblástica aguda, leucemia mieloide crónica, enfermedad de Hodgkin, mielofibrosis, leucemia mieloide aguda y tumores sólidos, por ejemplo.


Además de estas enfermedades, el tratamiento con células madre también puede ser beneficioso en casos de osteoporosis, enfermedades cardíacas, Alzheimer, Parkinson, displasia del timo, traumatismo craneal y anoxia cerebral.


Gracias al avance de las investigaciones científicas, el tratamiento con células madre se ha probado en muchas otras enfermedades y podría ponerse a disposición de la población si los resultados son positivos.