El eje intestino-ojo: lecciones aprendidas de modelos murinos
Una microbiota intestinal sana es esencial para mantener el cuerpo humano en un estado homeostático gracias a sus funciones en la digestión y la tolerancia inmunitaria. En estados de composición o función microbiana aberrante (disbiosis), la microbiota intestinal induce inflamación sistémica que puede provocar la aparición de numerosas enfermedades. En esta revisión, describimos algunas evidencias, principalmente de estudios en roedores, que respaldan el posible papel de una microbiota intestinal disbiótica en la aparición y exacerbación de enfermedades oculares, principalmente retinopatía diabética, degeneración macular asociada a la edad, neovascularización coroidea y uveítis. Además, examinamos diversas medidas terapéuticas potenciales que se muestran prometedoras para restaurar la microbiota intestinal a un estado eubioico, previniendo así las patologías mencionadas.















